La Asociación de Hoteles La Romana Bayahibe apuesta por blindar su crecimiento con sostenibilidad y ordenamiento territorial
Por
Iván Santana -
Marzo 6, 2026

La Romana.- En un
contexto de cifras históricas para el turismo dominicano que
cerró el 2025 con 11.6 millones de visitantes y registró 1.2
millones solo en enero de 2026, la Asociación de Hoteles La
Romana Bayahibe (AHRB) reafirma su apuesta por un modelo de
desarrollo donde el crecimiento esté condicionado por la
sostenibilidad, el ordenamiento y la evidencia técnica.
Para Ana García-Sotoca, directora ejecutiva de la entidad, el
límite del crecimiento no es únicamente geográfico, pero en el
caso de La Romana existe un factor determinante: cerca del 60%
del territorio forma parte del Parque Nacional Cotubanamá, lo
que impone restricciones naturales y exige mayor organización en
la planificación.
Uno de los ejes más sensibles es el recurso hídrico.
La AHRB realiza monitoreos trimestrales de la calidad del agua
tanto en los pozos que suplen a los hoteles como en los del
municipio, además de estudios para determinar la disponibilidad
real de agua de calidad. Esta política preventiva ha llevado al
destino a tomar decisiones estratégicas, como no desarrollar
campos de golf en la zona Bayahibe–Dominicus para evitar
presiones adicionales sobre los acuíferos.
“Para nosotros, lo más importante no es cuánto más podemos
crecer, sino cómo crecemos sin bajar calidad ni comprometer
nuestros recursos. Por eso insistimos en estudios de capacidad
de carga que orienten la toma de decisiones”, señaló García-Sotoca
durante su participación en Expo Sostenible 2025.
La medición de la capacidad de carga, explicó, no se limita al
componente ambiental. Se trata de un análisis integral que
considera tres dimensiones: ambiental, operativa y social. Un
ejemplo es la gestión de la visita a Isla Saona, cuya
organización comienza en Bayahibe, tomando en cuenta flujo
vehicular, horarios de salida y retorno, manejo de residuos y
presión sobre los puntos de desembarque, con el objetivo de
evitar saturación, riesgos y deterioro de la experiencia.
Para la AHRB, el desafío no es frenar el crecimiento, sino
ordenarlo. La directora ejecutiva advirtió que cuando el
ordenamiento territorial, la inversión turística y la gestión
climática avanzan sin coordinación, se genera incertidumbre y
costos correctivos que pueden afectar tanto a comunidades como a
inversionistas.
De cara al futuro, el destino apuesta por elevar el valor
agregado por visitante mediante el fortalecimiento del producto
fuera del hotel, cultura, naturaleza gestionada, gastronomía y
deporte. Con esta visión, La Romana no sólo participa del récord
nacional de llegadas, sino que consolida un modelo que busca
blindar su crecimiento a través de gobernanza, evidencia técnica
y protección activa de sus activos naturales.
