Especialista cuestiona uso de agentes tácticos y fallas en protocolos policiales
Por redacción -
Julio 13, 2026

Santo Domingo.- La
especialista en seguridad y defensa ciudadana, Carolina Ramírez,
afirmó que el caso de la muerte del joven Darlyn Mercado a manos
de un agente de la Policía Nacional evidenció fallas en los
protocolos institucionales, el entrenamiento del personal y la
asignación de funciones dentro del cuerpo policial.
Durante una entrevista en el programa Toque Final, conducido por
el periodista Julio Martínez Pozo, transmitido por Antena 7,
Ramírez explicó que el análisis del caso debe comenzar incluso
antes de la actuación del agente, revisando los procedimientos
aplicados para la asignación del personal y la preparación
recibida para desempeñar determinadas funciones.
Carolina Ramírez, quien en la red social X se identifica como @MujerSeguridad,
señaló que, de acuerdo con la información disponible hasta ese
momento, el agente involucrado pertenecía a la unidad Lince de
la Policía Nacional, un personal que, según explicó, debe estar
destinado a situaciones de extrema necesidad donde se requiera
un cuerpo táctico especializado.
“Ese tipo de personal, entendemos que debe estar dispuesto para
situaciones de extrema necesidad, donde se requiriera un cuerpo
táctico especializado”, expresó Ramírez.
La especialista cuestionó que un agente con ese tipo de
preparación estuviera realizando labores de patrullaje
preventivo y afirmó: “Ese es el primer protocolo que no se
cumplió”.
Consideró que el caso también evidencia deficiencias en la
preparación del agente para desempeñar la función que la
sociedad le había asignado.
“Se hizo una parte institucional, que falló. Por otro lado,
existe evidencia de que este agente policial al que estamos
refiriendo ahora como el victimario, realmente no recibió las
herramientas ni el entrenamiento necesario para poder desempeñar
la función que la sociedad le estaba asignando”, manifestó.
Asimismo, afirmó que “aquí hay varios protocolos de manera
simultánea que fallaron” y lamentó que continúe la pérdida de
ciudadanos a manos de agentes de la institución llamada a
proteger y servir a la ciudadanía.
Al referirse al proceso de reforma policial implementado durante
los últimos años, Ramírez reconoció que existen avances y
resultados que mostrar, pero señaló que esos logros todavía
deben traducirse en mayores niveles de bienestar y confianza
para la ciudadanía.
“Esas conquistas no necesariamente han contribuido en la medida
que quisiéramos con el bienestar de la ciudadanía y el rol que
debe cumplir este cuerpo policial”, expresó.
Indicó, además, que junto a las responsabilidades penales que
puedan derivarse del caso debe existir una respuesta civil para
la familia afectada, que nunca va a solventar la pérdida de un
ser querido.
Agregó que uno de los riesgos propios de la labor policial,
especialmente en República Dominicana y otros países de
Latinoamérica, es que un disparo inadecuado pueda terminar
afectando la vida del propio agente o de un ciudadano. Consideró
que este tipo de situaciones debería estar contemplado dentro
del seguro de riesgos laborales correspondiente.
