Mons. Santiago Rodríguez considera informe de Amnistía Internacional no se ajusta a la realidad
Por Iván Santana -
Abril 24, 2026

San Pedro de Macorís.-
El obispo de la Diócesis de San Pedro de Macorís y Hato Mayor,
monseñor Santiago Rodríguez, entiende que el informe dado a
conocer por Amnistía Internacional, no son los resultados que
realmente la República Dominicana se merece, y que se le quiera
instituir como la nación que maltrata y hace daño al extranjero
y que no está aperturada a las normativas propias en ese
sentido.
Indicó que la entidad internacional hace mención en su informe
sobre la ley del aborto, migración, explotación laboral y otros
temas, pero que la República Dominicana es eminentemente un país
acogedor en todos los sentidos y que cuenta con lo fundamental,
que es el testimonio de otras naciones sobre la calidez que
reina en nuestra gente sin importar raza, pueblo o nación.
Sostuvo que la República Dominicana también tiene su cultura y
que en base a ella, el Congreso Nacional no debe aprobar leyes
contrarias a su propia cultura, y que el Estado Dominicano tiene
el derecho de regularizar la entrada y salida de los extranjeros
respetando la dignidad humana.
El obispo Rodríguez, expresó que somos un pueblo creyente,
defensores de la vida, que ama y respeta las normas divinas, por
lo que sería contradictorio crear normas y leyes que legislen en
contra de nuestra propia cultura, por lo que entiende que ese
informe no se ajusta a la realidad.
“Otro punto importante de nuestro país, es que somos un pueblo
soberano que está regido por un parlamento donde puede legislar
conforme a los derechos propios de una nación libre, soberana e
independiente, esperamos que nos vayamos entendiendo y que se
nos respete y se nos dé lo propio de lo que somos, un país donde
las normas deben de ir acorde con nuestra convivencia
ciudadanas”, apuntó el prelado católico.
Con relación a los estamentos que rigen nuestro país,
específicamente el de migración, dijo está bajo los parámetros
de un protocolo que respeta la dignidad humana y al mismo tiempo
apoya y ayuda a los inmigrantes que incurren en el delito de
estar en contra de la ley que toda nación tiene para que una
persona habite o cohabite en un territorio determinado.
El prelado consideró que se deben reconocer las cosas buenas que
se realizan en la República Dominicana de gente cálida,
afectuosa, acogedora y solidaria.
